Coquimbo: Murales rescatan la historia y el arte de la comuna
Gentileza: Diario El Día / Crédito de Fotografía: Cedida.
LA OBRA SE LLAMA «PANORÁMICO DE COQUIMBO»
La obra “Panorámico de Coquimbo” fue realizada por tres artistas locales quienes se inspiraron en hechos y lugares que marcan el patrimonio de la comuna. La iniciativa es parte del plan del alcalde Ali Manouchehri #CoquimboCiudadDeMurales, que busca recuperar el espacio público.
Un testimonio visual de la historia de la comuna porteña, sus hitos, rincones y personajes más icónicos describe el mural Panorámico de Coquimbo, obra de más de 500 m2 de superficie ubicada en el sector de la Ruta 5 Poniente en el acceso Américo Vespucio y que fue inaugurado oficialmente ayer sábado.
PANORÁMICO DE COQUIMBO ES UN MURAL READO POR ARTISTAS LOCALES
Panorámico de Coquimbo es un mural creado por tres artistas visuales de amplia trayectoria, encomendado por el municipio como parte de la difusión de la cultura y la recuperación de espacios. Los creadores se inspiraron en el pasado y el presente de la comuna para dejar testimonio, en las actuales y nuevas generaciones, de la historia de un pueblo marcado por el legado del pueblo Chango, la presencia de los colonizadores ingleses, así como de sus rincones marcados por la actividad ferroviaria, las iglesias y la vida entre los cerros y el puerto.
Cristián Palta es un escultor y artista visual coquimbano, representante de la consultora Levedad, a cargo de la obra, que ha realizado diversas intervenciones artísticas, pero que sentía la necesidad de dejar un legado en su ciudad y rescatar la historia de la comuna puerto. “Nosotros ya habíamos trabajado anteriormente el concepto de la identidad coquimbana y de ahí nace este concepto completo del mural, que es un recorrido desde los orígenes de Coquimbo pasando por cada una de las etapas, más antiguo, más moderno, hasta llegar a la actualidad y también incluir la naturaleza”.
SE USARON DISTINTOS MATERIALES PARA MATIZAR EL MURAL
Así, después de definir el diseño final de la obra, junto con sus compañeros Felipe de Ferrari, pintor y diseñador gráfico y Giova Baeza, arquitecto y artista plástico, decidieron que el mural debía tener distintas materialidades, por lo que usaron hormigón, pinturas, metales, cerámicos y maderas tratadas con el método japonés shou sugi ban, que consiste en quemar la madera con un soplete y luego impregnarle sustancias que la hacen ignífuga y le dan un especial acabado visual. Además, el mural cuenta con iluminación LED tipo museo, que da un especial realce a varios puntos de la obra.
Esta materialidad diversa, explica Baeza, se debe a una mirada urbana, ya que como explica el arquitecto, “los grandes planos que hay en las grandes ciudades, los grandes muros, nunca son planos, siempre tienen una textura”.
Y es por el uso de diversos materiales, agrega Felipe de Ferrari, que “este mural es una obra única en Chile y que representa el trabajo de más de 18 personas, que nos acompañaron y ayudaron en distintas etapas. Es muy emocionante porque partimos de un dibujo y terminamos en una cosa enorme donde se ve el trazo inicial, pero además la mano y los aportes de todos”.

