Presidente Gabriel Boric»Los saqueos son delincuencia pura y dura»
El Presidente Gabriel Boric expresó este jueves una fuerte condena contra los saqueos que ocurrieron en distintos puntos del país, principalmente en la comuna de Puente Alto en la capital, el pasado martes en el marco del tercer aniversario del estallido social.
Crédito de Fotografía: Cedida.
El Mandatario formuló un extenso discurso esta mañana en su participación en el Encuentro Nacional de la Pequeña Empresa, convocado por la Confederación de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), realizado en el Palacio del Círculo Español, a pocas cuadras de La Moneda.
«Lo que pasó anteayer es absolutamente inaceptable. Los saqueos, en cualquier lugar, no son protesta ni reivindicación social, sino que son delincuencia pura y dura, y no la vamos a tolerar», declaró enfático.
Entre fines del 2019 y principios del 2020, el entonces diputado Boric apoyó la idea de legislar la ley antisaqueos, delito que instaba a «rechazar con firmeza», contenida en la denominada ley antibarricadas. Aquella votación le valió cuestionamientos en ese momento, por lo que hizo una «autocrítica» al reconocer que esta medida se entendió comunicacionalmente como una «criminalización de la protesta social»; críticas que fueron reflotadas el año pasado por su contendor en la primaria presidencial de Apruebo Dignidad, el alcalde comunista Daniel Jadue -a quien derrotó en las urnas-, que le atribuyó responsabilidad en la existencia de supuestos «presos políticos».
En el foro de hoy, hizo un llamado a todos los sectores político, ya que «la lucha por recuperar la seguridad no es una cuestión ideológica, (sino que) en muchos casos es de supervivencia, por tanto, pongámonos detrás de ese objetivo».
«Si algo hemos entendido como Gobierno es que atender las urgencias inmediatas de la ciudadanía es una condición habilitante para todo lo demás. Por lo tanto, tenemos absolutamente claro que hoy día la principal preocupación de la gran mayoría de los chilenos y las chilenas es combatir la delincuencia», reflexionó.
Por ello, remarcó el jefe de Estado, «de nada sirve echarle la culpa al Gobierno anterior: los problemas de Chile hoy día son nuestros problemas, nuestra responsabilidad. Por lo tanto, tenemos que hacernos cargo; no le vamos a echar la culpa al empedrado».
En su alocución, que tuvo un importante foco en la seguridad ciudadana y que sacó aplausos, deploró el caso de los dos carabineros de la Cuarta Comisaría de Curanilahue -ya dados de baja- que fueron detenidos ayer, acusados de participar en el robo de una camioneta, pero puntualizó que no son representativos de la institución policial.
«Ayer conocimos el caso terrible de dos cabos segundos cometiendo un delito: tenemos absolutamente claro que no representan a la institución, y a los 58.998 carabineros que trabajan honestamente desde Visviri (Región de Arica) hasta Puerto Toro (Cabo de Hornos), que -permítanme la expresión- se descrestan velando por la seguridad, arriesgando su vida», manifestó Boric.
En ese sentido, «quiero que todos ellos sepan que cuentan con todo nuestro respaldo para ejercer como corresponde la atribución exclusiva y excluyente del uso de la fuerza para combatir la delincuencia (…) vamos a estar con la institución», subrayó.
El Mandatario aprovechó el foro de las pymes para pedirle a la ciudadanía que no promueva el comercio ambulante ilegal, recordando que uno de los focos del Gobierno en los últimos meses ha sido recuperar espacios públicos tales como el barrio Meiggs y la Plaza de Maipú.
«Un llamado a toda la ciudadanía honesta que nos apoya en esto: no compren en el comercio ilegal, tenemos que apoyarnos», exhortó.
Acto seguido, abordó las políticas económicas de su Gobierno.
Hasta el momento, la principal es la reforma tributaria que se discute en el Congreso. «Estamos dispuestos a conversar para ver cuál es el mejor mecanismo (para llevarla a cabo), porque no venimos con ideas talladas en piedra. Nos interesan los resultados, que Chile crezca, que haya una mejor distribución de la riqueza, que el desarrollo les llegue a todos y todas», sostuvo.
Asimismo, defendió la ley que busca reducir la jornada laboral a 40 horas semanales. «No es un capricho de la izquierda. Tal como en su momento el Presidente Lagos avanzó (de las 48) a las 45 horas, también le dijeron que era imposible y que iba a ser un desastre para la economía, pero se puede si lo hacemos en conjunto y con gradualidad», recalcó.
«Nadie puede creer y como Gobierno no creemos que tengamos una verdad revelada y la vayamos a imponer, tenemos que avanzarlo en conjunto», insistió, relevando que «ese es uno de los mensajes del último plebiscito: tenemos que avanzar paso a paso y todos juntos».


