La aridificación seguirá avanzando en la región de Coquimbo

 La aridificación seguirá avanzando en la región de Coquimbo

A pesar de las lluvias, la sanitaria hace énfasis en que la sequía aún aqueja a la región y sostiene su llamado al compromiso y uso eficiente del recurso para enfrentarla.

Crédito de Fotografía: Cedida.

Aguas del Valle presentó una nueva actualización de su Reporte Hídrico a octubre de 2022. Las condiciones post lluvias mantienen con índices generales positivos a la región y con cifras superiores al promedio en nieve acumulada, sin embargo, se advierte que la condición de desertificación que afecta a la zona es progresiva y hay que seguir trabajando para enfrentar los escenarios futuros.

“La aridificación seguirá avanzando, por eso el compromiso de todos y la eficiencia son claves para enfrentar esta realidad. Como sanitaria, vamos a seguir haciendo todos los esfuerzos para que a ninguna persona le falte el agua y continuaremos realizando obras e inversiones que nos permitan mejorar nuestro servicio. En paralelo, mantendremos y profundizaremos los acuerdos y gestiones con todos los actores de la cuenca”, sostuvo el gerente regional de Aguas del Valle, Andrés Nazer.

Indicadores

El nuevo reporte hídrico de Aguas del Valle -actualizado al 24 de octubre- indica que las precipitaciones en La Serena están en un nivel normal con 84,9 mm de agua caída, mientras que en la comuna de Illapel se mantienen con un déficit de 25% (109,5 mm). Por su parte, Combarbalá presenta un superávit con 29,8% sobre un año normal y 223,2 mm acumulados.

Andrés Nazer afirma que “en febrero de este año nos aquejaba un déficit de 100% en las precipitaciones de La Serena, Illapel y Combarbalá, por lo que estos números son una indudable mejoría. A pesar de esto, no podemos relajar las medidas, ya que el agua embalsada se encuentra en un promedio de 26% de su capacidad y esta es la principal fuente de suministro para los meses más secos del año”.

Tal como señala el ejecutivo, el agua embalsada en la provincia de Elqui, Puclaro cuenta con un 24% de su capacidad total; en Limarí, La Paloma llega sólo al 14,9%; mientras que, en Choapa, el embalse El Bato, tiene un 26,5%. Esta última con casi 20% más de agua que a inicios de año.

A esa reserva se suman los mm de nieve acumulada, que tal como evidencia el documento, se encuentra en un superávit del 8,7% en acumulación, respecto a su promedio anual histórico, con 414 mm acumulados. La situación es comparable con la evidenciada en 2017, cuando la máxima alcanzó los 497 mm en la Estación Vega Negra, recinto que durante esta temporada llegó a un peak de 493 mm. Durante 2021 este mismo indicador no superó los 88 mm.